Des-sensibilizarnos del coronavirus y el encierro

Creo que todos estamos en mayor o menor medida sensibilizados con el tema del coronavirus. Tenemos claro que no podemos salir, que este encierro es la mejor opción para nosotros. Pero..

¿Qué pasa si nos sensibilizamos del coronavirus y del encierro demasiado?

Pues que simplemente encontrarnos con alguien nos genera mucha ansiedad, nerviosismo y sensaciones desagradables que no son necesarias.

Si me pongo tan nervioso que se me caen las cosas o me vuelvo torpe; en lugar de protegerme mejor sucede al revés.

Además, todos sabemos que este coronavirus y este encierro tienen fecha de caducidad. Bien porque descubren la vacuna y nos pinchan a todos; bien porque lo pillamos todos y nos hacemos inmunes.

Seguramente llegará antes que todo eso la salida paulatina, periódica o controlada a ratos de las casas. Y para que cuando eso suceda podamos vivirlo con normalidad y sin pasarlo mal toca ir des-sensibilazndose un poco del coronavirus y el encierro.

¿Cómo sé si estoy sensibilizado de más?

Seguramente te cuesta dormir, te pones nervioso cuando te cruzas con alguien al salir de casa; o simplemente pensando en la posibilidad de contagio te entran los sudores fríos.

En el caso de los niños podemos observar más irritabilidad, actitudes más retadoras, retrocesos en el control de esfínteres y alteraciones del sueño como costarles mucho dormirse, despertares nocturnos, pesadillas o sueño irregular.

Además si son muy pequeños podemos encontrarnos con llantos recurrentes por cualquier cosa. Esto es desesperante para una madre, créeme, al igual que tú a veces pienso “¿qué hemos hecho mal?”, aunque realmente me repito más el “¿cómo puedo ayudarles?”.

¿Cómo nos des-sensibilizamos del coronavirus y el encierro?

Para hacerlo seguiremos estos 4 sencillos pasos:

Entrenarnos en la relajación.

Puede ser controlando la respiración, haciendo meditación, yoga, etc.

En el caso de niños muy pequeños dile que jugáis a imitar tu respiración e inflar la barriga con aire como si fuera un globo.

Luego repite la respiración de forma exagerada para que lo vean y lo repitan.

Importante no forzar, si no les apetece el juego hazlo tu; les hará efecto también tener a una mamá relajada.

2. Ordenar lo que más miedo nos da.

La forma de ir reduciendo esta sensibilización es anotando todo lo que nos preocupa del tema del coronavirus y el encierro y ponerles luego una puntuación y ordenarlo según los puntos asignados.

Normalmente se ordena de 1 a 100; pero si lo haces para tus hijos usa el 1 al 10. Es más fácil empezar por los extremos eligiendo que es lo que más me preocupa y lo que menos hasta dejar en el centro aquellos que nos cuesta más definir.

En el caso de hacerlo con niños pequeños; escoge solo 3 a 5 cosas que les den miedo.

3. Imaginamos el mañana.

Se trata de imaginarnos que ropa nos pondremos cuando podamos salir, que haremos primero, que sensación tendremos y visualizarlo con los ojos cerrados como si fuera una película.

4. Des-sensibilizar cada situación.

Una vez nos digan que podemos salir, podremos ir practicando algunos de los miedos de la lista, sinceramente muchos de ellos seguramente nunca se harán realidad, el miedo no tiene limites y se imagina autenticas catástrofes si le dejamos.

Mientras dure el encierro lo que podemos hacer es cuando nos encontremos con alguien al salir de casa aplicar la relajación que hemos aprendido antes.

Lo mismo en casa con los niños, en lugar de alarmarnos si corren a saludarnos, reducir nuestra respuesta de alerta y rechazo cuando vienen a recibirnos. Podemos mantener las medidas de seguridad pero con un claro cambio en la manera de aplicarlas, desde una voz calmada o un comportamiento tranquilo.

¿Por qué es importante des-sensibilizarnos del coronavirus y el encierro?

Para no tener ansiedad o ataques de ansiedad o estrés excesivo cuando llegue el momento de poder disfrutar de nuevo de nuestra libertad.

Al final no podemos controlar lo que sucede a nuestro alrededor, pero si controlamos como nos sentimos suceda lo que suceda seremos realmente libres. La libertad no te la dará salir a la calle, sino que te acompañará siempre a ti vayas a donde vayas.

Si te ha parecido interesante este artículo, sientes que has aprendido algo, o simplemente te ayudó a sentirte mejor y con más esperanza me encantará leerte en un comentario. Así mismo si tienes dudas de como aplicar algo de lo que he hablado, te invito a dejarme en un comentario tu pregunta, te responderé lo antes posible.

Gracias,

Sabina Serrano

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